En Almacén de Caprichos creemos que cada creación comienza mucho antes de encender una vela. Comienza con una idea, con la ilusión de aprender algo nuevo y con el deseo de transformar materiales simples en piezas capaces de transmitir calidez, belleza y emociones.
Nuestro objetivo es acompañarte durante ese camino, compartiendo conocimientos, técnicas y experiencias que te permitan crear con seguridad, confianza y libertad.
Cada curso, cada producto y cada contenido que desarrollamos nace con la misma filosofía: enseñar desde la experiencia, cuidar cada detalle y ofrecer herramientas que realmente hagan la diferencia.
Desde que llegué me sentí muy cómoda. El ambiente es cálido, todo está preparado con muchísimo detalle y la enseñanza es muy personalizada. Me fui con muchísimos conocimientos y con ganas de seguir aprendiendo.
Fue una experiencia hermosa. Nunca imaginé que en un solo taller iba a aprender tanto. Me encantó poder practicar durante toda la clase y llevarme mis propias creaciones terminadas. Sin dudas volvería a realizar otro taller
Además de aprender una técnica nueva, disfruté muchísimo el momento. Se respira un ambiente muy lindo, donde realmente dan ganas de crear. La paciencia, la dedicación y el profesionalismo hacen que la experiencia sea inolvidable.
Hay proyectos que nacen de una idea. Otros nacen de una promesa, de un nuevo comienzo y de la decisión de creer que siempre es posible construir un camino diferente.
Así comenzó Almacén de Caprichos, una marca registrada que abrió sus puertas en noviembre de 2020, en un momento en el que el mundo entero buscaba reinventarse. Lo que empezó como un espacio para crear velas pronto se transformó en un lugar donde la creatividad, el aprendizaje y los sueños encontraron un nuevo hogar.
Soy Gabriela, creadora de Almacén de Caprichos. Durante muchos años desarrollé mi carrera profesional en un ámbito muy diferente, desempeñando cargos de gran responsabilidad. Esa etapa me brindó experiencia y aprendizaje, pero también me hizo comprender la importancia de encontrar un trabajo que permitiera vivir con mayor equilibrio, disfrutar del proceso y sentir verdadera pasión por lo que se hace.
Fue entonces cuando descubrí el universo de las velas artesanales. Decidí formarme con profesionales del exterior a través de capacitaciones especializadas, convencida de que el conocimiento y la mejora continua serían los pilares sobre los cuales construir este proyecto.
Desde siempre encontré inspiración en la arquitectura, el diseño de interiores y esos pequeños detalles capaces de transformar un espacio en un lugar lleno de calidez. Las velas reunían todo aquello que me apasionaba: diseño, aromas, luz y emociones. Pero, sobre todo, encontré en su creación un momento de calma, una forma de expresar creatividad y un recordatorio de que las cosas más valiosas muchas veces nacen de nuestras propias manos.
Con el tiempo comprendí que el verdadero propósito de Almacén de Caprichos iba mucho más allá de elaborar velas. Quería compartir ese conocimiento, acompañar a otras personas en su aprendizaje e inspirarlas a descubrir que ellas también podían crear algo propio.
Hoy, además de ofrecer materiales e insumos cuidadosamente seleccionados, nuestra academia reúne a personas de distintos lugares que llegan con una misma ilusión: aprender, crecer y transformar una idea en un proyecto.
Creemos profundamente que emprender no significa empezar sabiendo todo. Significa animarse a dar el primer paso, aprender en el camino y confiar en el propio potencial. Porque detrás de cada emprendimiento exitoso hubo, alguna vez, alguien que decidió intentarlo a pesar de las dudas.
Si esta historia logra inspirarte a comenzar la tuya, entonces todo este camino habrá valido la pena.
Bienvenido a Almacén de Caprichos. Este es un espacio para aprender, crear y descubrir todo lo que sos capaz de lograr.
Con amor, en memoria de mi mamá. Porque algunas personas nunca dejan de acompañarnos; simplemente encuentran otra forma de estar presentes en cada paso que damos.
Gracias por enseñarme, desde muy pequeña, que crear con las manos también es una forma de expresar amor.